viernes, 22 de junio de 2018

Nuevo polígono industrial en Montesalgueiro gestionado por delasnaves.com


La inmobiliaria industrial delasnaves.com gestiona la promoción de parcelas de suelo industrial en el nuevo polígono de Montesalgueiro, a 25 minutos de la ciudad de La Coruña y con acceso directo desde la autovía A6.

Se trata de un polígono industrial de nueva creación en el que están a la venta unos 200.000 metros cuadrados de suelo en parcelas desde 1.200 m2 hasta 30.000 m2.


Este nuevo parque empresarial contará con todos los servicios así como zonas verdes y áreas de aparcamiento, y por su ubicación estratégica y el precio competitivo es muy interesante para empresas logísticas que necesiten grandes parcelas con acceso directo a las principales vías de comunicación de la comunidad.

Los usos de las parcelas comprenden desde el uso industrial, comercial, e incluso para actividades deportivas, y está prevista la construcción de un hotel para atender la demanda de los usuarios del nuevo parque empresarial.

Asimismo también se puede contemplar la construcción de naves a medida en proyectos llave en mano adaptados a las necesidades de los distintos tipo de demanda.

Para más información pulse aquí.

sábado, 28 de abril de 2018

Promotores, es buen momento para construir nuevas naves industriales?


Desde hace ya bastante tiempo el mercado de compraventa y alquiler de naves industriales muestra una tendencia imparable hacia el desajuste entre la oferta y la demanda, es decir, hay muchas empresas buscando nave y poca oferta. Esto ha provocado en los últimos tiempos un alza en los precios tanto de alquiler como de venta, por lo que es el momento de plantearse si es seguro en estos momentos promover la construcción de nuevas naves industriales.

Desde nuestro punto de vista la fuerte demanda de naves que existe actualmente es un valor seguro para dar salida a nuevos inmuebles de carácter industrial, ahora bien, la demanda se ciñe a unos precios que poco o nada tienen con los que había en los años del boom inmobiliario. Por lo tanto hay mercado para nuevas promociones pero a un precio ajustado a las circunstancias de la economía real, no especulativa.

Un aspecto crucial a la hora de plantearse nuevas promociones es el suelo industrial disponible, que en la mayoría de los casos es escaso en los principales núcleos industriales y comerciales de las ciudades. La excasez de suelo provoca que los precios del suelo privado a la venta sean elevados, si bien en los parques empresariales de promoción pública los precios son más ajustados y se suelen conceder descuentos y facilidades de financiación. En esta línea existen varios parques empresariales de promoción pública que después de pasarse años desiertos empiezan a colgar el cartel de suelo no disponible ante una avalancha de ventas con el consiguiente asentamiento de nuevas empresas.

Ante este panorama la conclusión es que a precios de suelo industrial realista es un buen momento para promover la construcción de nuevas naves industriales, tanto para la venta como para el alquiler, ya que hay suficiente demanda para que el riesgo de las inversiones no sea muy elevado. Asimismo todos los promotores que disponen de suelo industrial y que paralizaron su actividad en el periodo de crisis es hora de que empiecen a tomar posiciones para retomar la actividad.

viernes, 23 de febrero de 2018

10 cosas que tiene que saber si va a alquilar una nave industrial

Alquilar una nave industrial es una decisión importante para cualquier empresa por las implicaciones que tiene un traslado o la implantación de un negocio en unas nuevas instalaciones. Por esto es conveniente que antes de dar este paso el futuro arrendatario conozca todos los aspectos a los que se va a enfrentar y si lo que le ofrecen las instalaciones se adapta a sus necesidades.

Intentaremos explicar de manera concisa las cuestiones más importantes que hay que tener en cuenta a la hora de alquilar una nave industrial.


1.- La ubicación y la actividad que se va a desarrollar

Una de las cuestiones fundamentales a la hora de alquilar una nave industrial es tener en cuenta que no todas las ubicaciones pueden ser válidas para nuestro negocio, y no nos referimos a si esta ubicación tiene buenos accesos y comunicaciones logísticas sino que tenemos que tener en cuenta si esa ubicación es válida para ejercer nuestra actividad.

Muchas naves industriales, algo que es muy frecuente en Galicia, no están legalizadas, es decir, se han construido sobre terrenos que no tienen uso industrial, y eso va a ser un impedimento insalvable para obtener la licencia de actividad.

Por otra parte si decidimos instalarnos en un polígono industrial también tenemos que tener en cuenta el uso que tiene la parcela escogida, ya que no todas las parcelas tienen los mismos usos ni todos los parques empresariales permiten todas las actividades. Por ejemplo algunos se limitan simplemente a actividades comerciales o logísticas y en estos casos no podríamos llevar a cabo en esas ubicaciones actividades, por ejemplo, de fabricación.

2.- El contrato de alquiler

Existen tantas variedades de contrato como arrendadores. Lo normal, antes de cerrar un contrato es que se envíe un borrador al futuro inquilino que tendrá que revisar antes de redactar el contrato definitivo y proceder a su firma. Siempre es conveniente que el contrato esté supervisado por un profesional, abogado o gestor especializado, que nos aclarará todo aquello que no entendamos y nos protegerá frente a posibles cláusulas abusivas.

Hay que tener en cuenta que normalmente los propietarios buscan seguridad para evitar posibles incidencias e impagos por lo que los contratos de alquiler suelen poner al arrendador en una posición favorable frente al arrendatario, algo por otra parte entendible pero que en ocasiones puede generar indefensión al inquilino por su desconocimiento o buena fe, así que recuerde, si no tiene la suficiente experiencia recurra a un profesional que le asesore.


3.- Voy a adaptar la nave para poder ejercer mi actividad. ¿Cómo proteger la inversión que voy a hacer?

Salvo en los casos que la nave que hemos escogido ya cumpla con los requisitos necesarios para ejercer nuestra actividad normalmente los inquilinos tienen que realizar una inversión para adaptar las instalaciones a la actividad que van a desarrollar. Es decir, si por ejemplo la actividad que queremos desarrollar es la de un taller de automóviles y la nave escogida no está preparada para ello, el inquilino deberá de hacer un desembolso importante para poder empezar a trabajar, ya sea a nivel de instalaciones eléctricas, de normativas de seguridad medioambiental, etc.

En estos casos, para que el inquilino pueda proteger su inversión, lo normal es hacer un contrato largo para que el propietario no pueda desalojar al arrendatario y para que se respete el precio de alquiler acordado durante el periodo del contrato sin nuevas negociaciones que puedan variar la renta mensual al alza.

En estos casos es muy común acordar contratos de cinco o diez años con la obligatoriedad para el arrendatario de cumplir íntegramente el primer año de contrato pudiendo abandonar la nave a partir del primer año previo aviso con dos meses de antelación al propietario. De esta forma el inquilino tiene la seguridad de que no pueden cambiarle las condiciones pactadas durante ese periodo y por tanto el desembolso que ha realizado para adaptar la nave a su actividad está seguro.

4.- La nave que me interesa no cumple con todo lo que necesito. ¿Me ayudará el propietario a adaptarla?

Al hilo del punto anterior, es muy frecuente que la nave industrial que me interesa no cumpla con todas las características que necesita mi empresa por lo que necesitaré gastar dinero para adaptarla.

En estos casos muchas veces los propietarios colaboran con los inquilinos concediéndoles cierta carencia mientras realizan la adaptación de la nave o bien negocian una bajada en la renta que compense la inversión del inquilino. No obstante esto no es una norma, por lo que lo que se acuerde dependerá siempre de cada uno, de la capacidad de negociación y de las circunstancias, ya que no es lo mismo un contrato a largo plazo con una empresa reconocida y solvente que un contrato con un desconocido o una empresa que empieza y no puede acreditar solvencia.


5.- La fianza.

Como la mayoría de vosotros sabréis, la fianza en el caso del alquiler de una nave industrial es de dos meses de renta, mientras que en el caso del alquiler de una vivienda es de un mes.

La entrega de la fianza a la firma del contrato es una condición inevitable a la hora de alquilar una nave industrial, ya que desde el año 2.011 el arrendador está obligado a depositar dicha fianza en el instituto de vivienda y si no lo hace se arriesga a importantes sanciones que van desde los 300 euros hasta una sanción del doble del importe de la fianza que ha dejado de ingresar.

La fianza se devolverá al arrendatario, siempre y cuando no haya habido desperfectos en la nave, una vez finalizado el contrato de arrendamiento. El inquilino debe de saber que la fianza no es para cubrir impagos sino para cubrir posibles desperfectos, por lo que no se podrán pagar mensualidades pendientes con dicha fianza.

6.- El propietario me pide un aval bancario o una garantía.

Muchas veces, los propietarios de las naves industriales piden una garantía antes de alquilar sus naves. Esta garantía suele ser o bien un aval bancario o bien un depósito que complemente a la fianza y que será devuelto al inquilino una vez que termine el contrato de alquiler siempre y cuando no haya incidencias de pago.

La exigencia de un aval o un depósito aporta seguridad al propietario y, en muchas ocasiones, le sirve como filtro para captar inquilinos solventes. Suele ser utilizado con más frecuencia cuando las empresas no son conocidas.


7.- ¿Me darán la licencia de actividad en la nave que quiero alquilar?

Como hemos comentado en el primer punto para poder obtener la licencia de actividad es necesario que la nave esté legalizada, es decir, que se haya construido siguiendo la normativa correspondiente. Si no es así será difícil, por no decir imposible que nos den la licencia.

Por otra parte cada actividad tiene una normativa específica que se debe cumplir, por lo que habría que mirar caso por caso qué requisitos es necesario que cumplan las instalaciones para que le otorguen la correspondiente licencia. No es lo mismo un negocio comercial de atención al público  que un almacén, ya que en el primer caso la normativa es más estricta y exigen, entre otras cosas, acceso para minusválidos, salida de emergencia, sistemas de alarma contraincendios, etc.

Por esta razón antes de alquilar una nave industrial hay que mirar con detalle qué nos exigen para obtener la licencia y qué reformas son necesarias llevar a cabo en la nave para adaptarla a la normativa concreta del inquilino. En estos casos los propietarios suelen ser comprensivos con los futuros inquilinos y es frecuente que otorguen una carencia para la adaptación o que concedan otro tipo de facilidades, pero no debemos olvidar que no podemos exigirle al propietario que nos adapte la nave a nuestra actividad, ya que lo que significa una mejora para el inquilino puede no serlo para el propietario porque todas esas reformas o adaptaciones es muy posible que no le sirvan para nada ni al propietario ni al próximo arrendatario.

8.- Instalación eléctrica y potencia.

Para las empresas tener una instalación eléctrica adecuada es fundamental para poder realizar su trabajo en óptimas condiciones.

Normalmente las naves industriales suelen estar preparadas para soportar grandes potencias, pero antes de alquilar una nave industrial hay que tener claro cuál es la situación de la instalación de electricidad, si está en buenas condiciones o es obsoleta, si cumple los requisitos de seguridad de la actividad que vamos a ejercer en la nave, y si tiene la potencia adecuada o, en el caso de que la potencia no sea suficiente, si podemos contratar toda la potencia que necesitamos, ya que a veces ocurre que en determinadas ubicaciones o polígonos las compañías eléctricas están saturadas y no pueden ofrecer la potencia que demandan las empresas o en el caso de que la ofrezcan el precio es excesivo.

Además hay que tener en cuenta que para determinadas potencias se exige realizar un nuevo boletín eléctrico, y esto además de suponer tiempo supone un coste económico.

9.- La instalación de la red de datos.

En la línea del punto anterior, otro de los aspectos importantes que debemos tener en cuenta a la hora de alquilar una nave industrial es si la red de datos es lo suficientemente óptima para el trabajo que se quiere realizar.

En la actualidad todas las naves, o prácticamente todas, disponen de la instalación necesaria para realizar las conexiones a internet, pero esto no quiere decir que esa instalación sea la adecuada para la actividad que vamos a realizar. Es decir, si la empresa sólo tiene 2 personas en la oficina y reciben o envían poca información a través de la red, entonces prácticamente cualquier instalación puede ser suficiente. Pero si por el contrario la empresa tiene mucho personal de oficina y por las necesidades del trabajo realizan un uso intensivo de la red, entonces probablemente necesiten instalación de fibra óptica para poder realizar su trabajo en óptimas condiciones, y el caso es que no todas las naves tienen instalación de fibra óptica, ni siquiera en los principales polígonos, por lo que hay que tener cuidado con este aspecto y estar seguro de la situación o tener un presupuesto del coste de la instalación de la fibra óptica antes de proceder al alquiler de la nave industrial.


10.- Las obras que voy a realizar suponen una mejora en la nave.

Normalmente, y como se suele pactar en los contratos de arrendamiento, los inquilinos tienen que pedir permiso expresamente al propietario antes de realizar cualquier obra en las naves y éste tiene que conceder autorización para llevarlas a cabo. Lo normal es que los propietarios concedan dicha autorización siempre y cuando las obras no supongan una alteración de estructuras fundamentales de la construcción como pilares u otros elementos cuya alteración pueda poner en riesgo la estabilidad de la nave industrial.

Estas obras, en la mayoría de los casos suponen una mejora de las instalaciones y dichas mejoras normalmente quedarán en beneficio de la propiedad una vez que el inquilino abandone la nave industrial, a no ser que se pacte en el contrato de alquiler que la nave industrial debe de quedar en las mismas condiciones en las que se entregó al inquilino.

Este aspecto debe de quedar claramente descrito en los contratos de alquiler, ya que si no es así es posible que las reformas que realiza en inquilino, y que éste considera mejoras, no lo sean para el propietario y que antes de abandonar el inmueble nos obligue a dejar la nave en las condiciones originales, con el consiguiente coste adicional que supondrá para el arrendatario.

lunes, 29 de enero de 2018

Los impuestos que afectan a la compra-venta de una nave industrial

Tanto los propietarios de naves industriales como todos aquellos que están pensando en  comprar una nave industrial tienen que saber que las operaciones de compraventa de una nave industrial están afectas al pago de impuestos.

Por un lado, desde el punto de vista del comprador de una nave industrial hay que tener en cuenta tres posibles situaciones.

1.- Si la operación se realiza entre empresas o profesionales está sujeta al IVA del 21% si se trata de una primera transmisión, mientras que si se trata de una segunda o ulterior transmisión podemos renunciar a la exención del IVA y se aplicará la llamada inversión del sujeto pasivo no repercutiendo el IVA en la factura. Otra opción sería que siendo una segunda o posterior transmisión no se renuncie a la exención del IVA, entonces se liquidaría el impuesto de transmisiones patrimoniales.

2.- Otro posible escenario es que la operación de compraventa se realice entre una parte que es profesional o empresario y otra parte que es una persona física no empresario. En este caso si se trata de una primera transmisión del local o nave industrial habrá que aplicar el IVA al 21%, mientras que si se trata de una segunda o posterior transmisión el impuesto de transmisiones patrimoniales (10% en Galicia).

3.- Por último, si la operación se realiza entre personas físicas no empresarios o profesionales entonces no se repercute el IVA y se aplicará el impuesto de transmisiones patrimoniales.

Desde el punto de vista del vendedor, también hay que tener en cuenta que la operación de compraventa está sujeta a impuestos, y que esta operación normalmente afectará a las cuentas de la sociedad o la persona física vendedora.

Por un lado tenemos la llamada plusvalía municipal, que es un impuesto que grava el incremento del valor del terreno que estamos vendiendo, impuesto por otra parte que genera mucha controversia por la falta de criterios realistas de muchas de las tablas de actualización que emplean los ayuntamientos por lo que según una reciente sentencia del tribunal constitucional, se suprimirá la obligación del pago de la plusvalía municipal a los propietarios que acrediten pérdidas en la venta de su propiedad. El importe de este impuesto dependerá de cada ayuntamiento.

Respecto a los impuestos que gravan las ganancias patrimoniales en la venta de una nave industrial, el cálculo se efectúa teniendo en cuenta el precio de adquisición de la nave objeto de venta y el precio final de venta. Si vendemos por más dinero que el que nos costó entonces habrá que tributar por la diferencia. No obstante, para el cálculo del llamado “valor de adquisición” podemos computar el precio de compra, los costes de mejoras que hemos realizado en la nave, los impuestos que hemos pagado y las amortizaciones del inmueble. Por otra parte para el cálculo del precio de venta podemos descontar del precio real al que se vende los impuestos que haya tenido que pagar el vendedor.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Evolución del mercado gallego de compraventa y alquiler de naves industriales 2017

Siguiendo la tendencia del año anterior el año 2017 que está a punto de finalizar ha sido un año de gran movimiento en el mercado de compraventa y alquiler de naves industriales constatando la recuperación del mercado inmobiliario industrial en Galicia con una fuerte presión de la demanda frente a la oferta de propiedades industriales.

No obstante, a pesar de la recuperación de la demanda y las limitaciones de la oferta, la evolución de los precios de alquiler y de venta, ha mostrado una recuperación moderada con una cierta tendencia al alza pero de manera contenida, ya que los diferentes agentes del mercado todavía siguen teniendo presente la reciente crisis económica.

En lo que respecta al mercado de compraventa de naves industriales podemos afirmar que es un buen momento para comprar, ya que los precios han abandonado la tendencia bajista de años anteriores y la tendencia actual de los precios es al alza. A pesar de ello podemos decir que prácticamente ha desaparecido el mercado especulativo y que una gran mayoría de los compradores de propiedades industriales compran los inmuebles a un precio ajustado y para uso propio.

Respecto al mercado de alquiler la tendencia apunta a una escasez de oferta en los principales polígonos de la comunidad, lo que se traduce en una presión de los precios al alza pero, como hemos apuntado anteriormente, con moderación, ya que las empresas siguen teniendo mucha cautela antes de abordar procesos de expansión o el desarrollo de nuevos proyectos. Es decir, hay demanda pero no a cualquier precio.

Por último, también podemos decir que puede ser un momento interesante para que los promotores de propiedades industriales empiecen a tomar posiciones para el desarrollo de obra industrial nueva, ya que actualmente se puede encontrar suelo industrial disponible a precios interesantes y el desequilibrio que se prevé entre la oferta y la demanda de naves industriales puede constituir una oportunidad siempre y cuando se desarrolle obra nueva de manera prudente y escalonada y a los precios que actualmente marca el mercado.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Tipo de naves industriales que buscan los inversores

Podría decirse que la perfección es algo subjetivo y que por tanto no existe como tal ya que algo puede ser perfecto o no dependiendo de los ojos que lo miran.
En el caso de las naves industriales la nave perfecta es aquella que mejor se adapta a las necesidades de su propietario y aunque puede que la perfección no exista sí que podemos citar una serie de puntos que hacen a unas naves más atractivas que otras a los ojos de los inversores. En este sentido las características más demandadas por los inversores a la hora de comprar una nave industrial son las siguientes.

El precio.

Evidentemente el aspecto principal en el que se fija un inversor a la hora de comprar una propiedad industrial es el precio, aunque este aspecto tiene sus matices ya que algo además del precio habría que analizar la cantidad de reforma que hay que realizar en el inmueble, la calidad constructiva, ubicación, etc.
No obstante si nos ceñimos únicamente a la variable precio los inversores principalmente analizan el retorno de la inversión, tomando como variable una rentabilidad mínima anual del 5% que se calcula en base al retorno que se obtiene con las rentas alquiler anuales.

Ubicación.

Además del precio a la hora de realizar un análisis previo a la inversión en un inmueble industrial la ubicación es un aspecto fundamental. No es lo mismo una ubicación en un entorno en el que no existe suelo disponible que otro en el que existan parcelas libres. En este último caso los posibles compradores siempre valorarán cuánto les cuesta hacerse una nave nueva y lo compararán con el coste de comprar una nave ya construida.
Normalmente suele ser más interesantes desde el punto de vista inversor entornos ya asentados y conocidos que otros por desarrollar, ya que a pesar de que los retornos pueden ser menores se asumen menos riesgos.

Tipología del inmueble.

Las naves industriales que tienen una mejor salida en el mercado de alquiler son aquellas que mejor se adaptan a los distintos tipos de clientes, y en este sentido las que se adaptan más fácilmente son las naves diáfanas, con oficinas de tamaño medio y buen acceso de vehículos, es decir, las naves más “alquilables” son aquellas que necesitan poca reforma o adaptación para cubrir las necesidades de las futuras empresas inquilinas. Es por esto que desde el punto de vista inversor suele ser más interesante una nave industrial con muchas posibilidades que una nave hecha a medida de las necesidades del anterior propietario.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Alquilar una nave industrial por partes. ¿Es una buena idea?

Existe en el mercado inmobiliario industrial una alta demanda de naves industriales de pequeño tamaño, por lo que frecuentemente nos encontramos con la situación de que el propietario de una nave industrial de tamaño medio o grande decide o al menos se plantea alquilar su propiedad por partes a distintos inquilinos que demandan espacios pequeños.
Esto en principio puede no parecer una mala idea ya que es más fácil encontrar un cliente para una nave pequeña que para una grande y además la rentabilidad puede ser mayor. No obstante operar de esta manera puede acarrear diversos problemas tanto para la propiedad como para los inquilinos
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El primer inconveniente, y quizá el más importante, es que normalmente una propiedad no puede dividirse en subunidades más pequeñas ya que la normativa urbanística no lo permite, y aún en caso de que lo permitiese sería necesario realizar la división horizontal pertinente antes de arrendar la nave industrial a un tercero. En esta situación nos encontraríamos que si por ejemplo el propietario de una nave industrial de 1.000 metros cuadrados divide la nave en dos de 500 metros y alquila cada parte a una empresa diferente, una de estas empresas no podría obtener la licencia de su actividad ya que en el registro de la propiedad figuraría una única propiedad y no dos. 

Además, también en virtud de lo expresado anteriormente, por el mismo motivo podríamos tener problemas a la hora de contratar los suministros de electricidad y agua necesarios ya que lo normal sería que los cuadros eléctricos y los contadores de agua de cada subunidad estuviesen diferenciados.

Otra situación que es frecuente es que los propietarios de una nave industrial decidan alquilar la zona de almacén a una empresa y la zona de oficinas a otra empresa diferente. En estos casos los problemas habituales que se suelen presentar son los de control del consumo de suministros (agua luz) de cada una de las empresas cuando no se pueden independizar los contadores,  y también, en su caso, el reparto del gasto de comunidad. Además en estos casos en los que se alquila almacén y oficinas a empresas distintas también es habitual que surjan disputas a la hora de repartirse la zona de aparcamiento y de acceso a las instalaciones.


Por lo tanto, todos estos inconvenientes unidos al mayor esfuerzo de gestión que tienen que realizar los propietarios conducen a plantearse que quizá no sea tan buena idea alquilar una nave industrial por partes, aunque a priori pueda parecer lo contrario.